La teoría del capital humano consiste en hacer que la inversión más rentable para crecer sea aquella que mejore el capital humano, es decir, defiende que la tecnología, la formación y en general la educación de las personas, mejoran la productividad y aumentan las rentas de las personas, estableciendo así una relación entre el trabajo y el empleo. A su vez, cuanto mayor formación se tiene más rentas se obtienen.
Los comienzos del capital humano se remontan a obras de autores clásicos, quienes manifestaron como las cualidades de las personas influían en la actividad económica.
El economista y filósofo Adam Smith entiende que “el capital de un país no es más que una proyección del capital de sus habitantes, los conocimientos que estos poseen pueden ser utilizados para la creación de riqueza”. Smith “no se limita a reconocer que los conocimientos de los trabajadores deben de ser incluidos como parte del capital productivo del país, sino que defiende que las diferencias que existen en el grado de preparación de los trabajadores permiten explicar las diferencias salariales de las distintas profesiones”.
Hoy en día cualquier empresa necesita de un buen equipo de recursos humanos, ya que de ellos dependerá su productividad y su éxito en el mercado. Para ello formarán a sus empleados con el fin de obtener por un lado formación personal, y por otro aumentar el capital de la empresa. Por lo que empresa y trabajador saldrán beneficiados.
Las empresas para formar a dichos empleados, se encargarán de organizar cursos de formación externos en determinados momentos del año, y asegurarse de una buena formación interna continuada durante todo el año. Otro factor importante a tener en cuenta por parte de la empresa para sus empleados es la motivación y la orientación en los resultados, con estos condicionantes la empresa logrará acercarse a sus objetivos marcados.
La teoría del capital humano está muy relacionada con la educación y con la economía, ya que hoy en día para poder llegar a obtener un puesto de trabajo no se necesita solamente aprobar un examen o tener un título, sino estar cualificado para ello, a través de estudios, cursos, asistiendo a charlas,… Cuanto mejor sea nuestra formación académica, mejores opciones de trabajo y de salario obtendremos.
Por lo tanto, todas las empresas para contratar a su personal, aparte de estudios requerirán que las personas a contratar hayan tenido experiencia laboral o que en cuyos curriculum tengan incluido la realización de un máster, creando así una empresa más cualificada y competitiva.




